La educación en jaque: Cómo un tablero de ajedrez educó a cientos de niños

MADISON MISZEWSKI  |  15 DE AGOSTO 2020 |  TRADUCIDO DEL INGLÉS  |  ROUTED Nº11

Recuerdo el calor, las cigarras y el sonido de cada pieza mientras asistía al juego de ajedrez más brutal que jamás haya visto. Margot* y Farzad* estaban enzarzados en una batalla mental, Margot se daba la vuelta de cuando en cuando para ver mis reacciones cada vez que hacía otro movimiento brillante. Estábamos tan absortos en este juego que era fácil olvidar dónde estaba teniendo lugar. Estábamos sentados en el espacio okupado por refugiados de la Quinta Escuela, un edificio vacío desde hacía mucho que se había convertido en el hogar de cientos de personas, encajado en el extremo norte del barrio anarquista de Atenas, Exarcheia.

 

Margot me pidió que fuese con ella a la Quinta Escuela para echar una mano ordenando objetos donados y tocando música para los residentes. La percepción pública de los espacios okupados en Grecia como lugares desorganizados y peligrosos quedó hecha añicos para mí ese día. Cuando entré en la Quinta Escuela me recibió el sonido de los niños, que casi me llevaron por delante mientras iban corriendo a clase. No había ningún cóctel molotov apoyado contra los muros, ni trapicheo de drogas; el edificio okupado, en el breve tiempo en que lo frecuenté, siempre sonaba como una casa familiar, y parecía una escuela de pocos recursos. Al final, Margot me condujo a la que sería una de muchas aulas y me presentó a Farzad.

 

Cuando Farzad huyó de Siria, llevó consigo poco más que su tablero de ajedrez. Aunque atravesó el Mediterráneo con él como un símbolo de sus recuerdos de infancia, en la Quinta Escuela se convirtió en la primera semilla de un jardín floreciente. Este juego de ajedrez comenzó a multiplicarse, y pronto la Quinta Escuela estaba llena de ellos. Así que Margot y Farzad enseñaron a los niños que vivían allí a jugar. Sin prisa pero sin pausa, comenzaron a construir un plan de estudios, poner en pie un equipo y repintar las paredes para convertir el edificio que se había bautizado “Quinta Escuela” en una escuela de verdad.

 

De este tablero de ajedrez nació una organización llamada Sissa Education. Dedicada a ofrecer una educación informal a niños desplazados en Atenas, Sissa Education tuvo un impacto sobre la vida de decenas de niños que hicieron de la Quinta Escuela su hogar. Durante el año en que estuvo activa Sissa Education, reformaron la totalidad de la Quinta Escuela, impartieron clases diarias de educación informal basadas en el método Montessori, distribuyeron material escolar donado y matricularon a muchos niños desplazados en escuelas primarias locales griegas, a las que pudieron asistir gratis. De manera muy parecida al método Montessori, que puede ser a veces revoltoso e indomable, esta organización radicada en un edificio ocupado técnicamente de forma ilegal en Exarcheia se asentaba en un lugar intermedio entre la regularidad y la ilegalidad. En este espacio liminal, Sissa Education encontró la libertad para educar a decenas de niños sin tener que abrirse paso a través de la burocracia griega. Sin duda, Sissa Education no era perfecta, ni siquiera era legal. Pero era lo mejor que tenían esos niños en Exarcheia.

 

El 23 de septiembre de 2019, la Quinta Escuela sufrió una redada policial. La policía griega entró en el edificio a las 6 de la mañana, obligando a todos los residentes a desalojarlo y subirse a un autobús que los llevó a un campo de internamiento situado a varias millas de Atenas. Estos agentes expulsaron a familias y niños de sus hogares, de sus comunidades y, lo que es aún más triste, lejos de servicios básicos, como la escolarización pública y gratuita, diseñados para ayudar a los refugiados. Horas más tarde, la entrada a la Quinta Escuela, recién pintada y siempre desbordante de música, quedaba tapiada con cemento. En la declaración de cierre, una voluntaria veterana de Sissa resumió los sentimientos del equipo escribiendo: “Es lunes por la mañana, los niños deberían estar ahora en clase. En vez de eso, los están llevando a un centro de internamiento”. La redada de la Quinta Escuela es una de las muchas que llevó a cabo el gobierno de Mitsotakis en septiembre de 2019, en una demoledora oleada de acción contra los refugiados.

 

Aunque la Quinta Escuela ya no está ocupada y Sissa Education ya no sigue en funcionamiento, el legado de ambas sigue vivo en los niños que fueron educados allí. Desde los recuerdos de las familias hasta el legado de la educación, la decisión de Farzad de traer su juego de ajedrez cuando apenas tenía sitio para nada más cambió para siempre las vidas de cientos de personas.

Los nombres han sido modificados para garantizar la anonimidad de estas personas.

Madison Miszewski

Madison Miszewski (ella) estudia en la actualidad un Máster en Desarrollo Internacional y Emergencias Humanitarias en la London School of Economics. Se interesa por la intersección entre migración, identidad queer, descolonización y diplomacia. Cuando no está trabajando, disfruta tocando música con sus amigos cercanos y hablando de política mientras se toma un gin-tonic.

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