De la evidencia a la acción: Las oportunidades perdidas para mejorar la migración y la salud a través de las fronteras en el sur de África

SARAH TALON SAMPIERI  |  27 DE JULIO 2020  |  TRADUCIDO DEL INGLÉS  |  ROUTED Nº10

Centro di Permanenza Temporanea, Adrian Paci, 2007. Cortesía del artista, Peter Kilchmann Gallery, Zurich, Kaufmann Repetto Milano, New York.

Migración y salud globales: una serie de respuestas aisladas

 

Las migraciones están altamente politizadas, y poco se conoce sobre su correlación con la salud. No obstante, la migración afecta a la salud y viceversa, como queda patente con el turismo médico (personas que se desplazan para buscar mejores servicios sanitarios) y con la migración global de trabajadores sanitarios (cuando los migrantes cualificados se marchan de países de rentas bajas a países de rentas medias y altas para encontrar mejores oportunidades laborales, contribuyendo así a los sistemas de salud y economías de los países receptores).

 

Pensar en las conexiones entre la migración y la salud parece hoy una prioridad en la elaboración de políticas, cuando se están restringiendo los movimientos de personas para contener la propagación del coronavirus. Pero en tiempos normales, las acciones para abordar las oportunidades y gestionar los riesgos de la migración y la salud han sido aisladas e insuficientes. De hecho, al categorizar a los migrantes como portadores de “enfermedades extranjeras” y amenazas a los sistemas de salud nacionales, los actores globales han elegido una perspectiva centrada en la seguridad en detrimento de los derechos humanos universales, como el derecho a desplazarse o a recibir atención sanitaria adecuada.

 

Adoptar un enfoque regional nos permite entender que, para conseguir una cobertura sanitaria universal y realizar todos los derechos humanos necesitamos mirar al estado actual de los conocimientos y a lo que está sucediendo sobre el terreno.


 

Evidencias empíricas en África del Sur: un arma de doble filo

“Si quieres implementar políticas, vas a necesitar saber cosas que no sabemos”,

(Experto académico, 2019)

 

En la region, falta mucha información que ayudaría a implementar políticas migratorias y sanitarias. Se han puesto en marcha iniciativas con los Objetivos de Desarrollo del Milenio para luchar contra las enfermedades infecciosas (como el VIH o la malaria), pero solo se han realizado evaluaciones limitadas, o directamente ninguna. Evidencias científicas básicas y fundamentales como historiales médicos o datos demográficos son también parte de esta laguna. Sabiendo lo que funciona a nivel nacional y cuáles son las capacidades y necesidades de los sistemas de salud nacionales permitiría a los decisores políticos preparar, coordinar y planificar una respuesta regional. Pero la disponibilidad de estas evidencias es insuficiente.

“No por tener esa evidencia científica vas a ganar la discusión y ser capaz de influir en las políticas”.

(Informante clave para una ONG internacional, 2019) 

 

Las políticas basadas en hechos no encuentran un terreno fértil en el sur de África. De hecho, los decisores políticos utilizan con frecuencia las evidencias científicas como un instrumento para sus agendas o influyendo en la propia producción de conocimientos, y esto es particularmente cierto en lo que respecta a temas políticamente impopulares, como la migración, el tráfico de personas o el trabajo sexual. En lugar de debatir sobre si “tenemos suficientes datos”, deberíamos quizás considerar cómo suelen influir los hechos en un determinado ambiente de elaboración de políticas. El objetivo común general en el sur de África es reducir la pobreza en la región, y hay algunos argumentos sólidos a favor de situar la movilidad y la salud en el centro de estas políticas, empezando por los migrantes sanos que son contribuyentes esenciales para el desarrollo social y económico de la región.

 

Pero para asegurar la implementación de políticas migratorias y sanitarias basadas en hechos científicos, es también necesario observar cómo los distintos actores y sectores implicados en estos temas en la región están, o no, cooperando.


 

Gobernanza regional: desafíos y oportunidades

Región de la SADC. Fuente: MapChart.com.

 

Hasta la fecha, la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) es la única organización regional que tiene el mandato de consultar y aconsejar a todos los Estados miembros sobre temas de movilidad y salud. Pero la “buena gobernanza” para la migración y la salud también necesitaría la colaboración de sectores que tienen un impacto en estas áreas. Algunos países están liderando los esfuerzos para hacer posible esta cooperación: en Sudáfrica, se ha introducido un punto focal sobre migración en el Ministerio de Sanidad. Podría diseñarse un enfoque similar en otros sectores como el comercio y la agricultura.

Otro desafío es la ausencia de un mecanismo de adopción de los hechos científicos que funcione; incluso durante el  importante Diálogo sobre Migración para África Meridional, un proceso consultivo regional sobre migraciones organizado con la SADC, el intercambio entre académicos y decisores políticos parecía difícil:

“Muchas veces tienes esta estrecha ventana en la que se encuentran expertos y autoridades, y las evidencias científicas no están relacionados específicamente con su pregunta… Veo que hay aquí una auténtica desconexión, perdemos una oportunidad para informar con presión a la gente de lo que está ocurriendo y lo que es posible”.

(Informante clave de una organización internacional, 2019)

A nivel nacional, a veces las violaciones de derechos humanos son otra barrera que se añade a la existente gobernanza regional fragmentada e insuficiente:

“Todavía tienes muy buenos tribunales en Sudáfrica. Son independientes y emiten buenas sentencias, pero nunca se ejecutan. Han cerrado la oficina de recepción de refugiados en Ciudad del Cabo, que es donde la gente puede pedir asilo. Eso ha sido declarado inconstitucional y ha pasado por todos los tribunales. Hay órdenes judiciales, pero ya hace dos años que nadie las ejecuta”.

(Experto clave de una ONG internacional, 2019)

 

Por ultimo, los decisores políticos y los investigadores deben compartir una visión coherente de la migración y la sanidad. Esta visión debería considerar las necesidades reales de los migrantes e implicarlos en las investigaciones y decisiones políticas. Existe también la opinión generalizada de que, cuando reciben fondos públicos, los sistemas de salud solo deberían dar cobertura a un área específica. Pero estos lugares son también donde viven y trabajan los migrantes, con lo que los sistemas de salud deberían ser universalmente accesibles.


 

Avanzando hacia delante 

“La salud global debería entenderse como la salud de la población global, centrada en las densas relaciones de interdependencia entre las naciones y sectores que han surgido con la globalización”.

(Julio Frenk y Suerie Moon, 2013)

 

La reclamación de “más evidencias científicas” y más “política basadas en hechos” en materia de migración y salud está ya en la agenda de la salud global. Pero para poner en marcha soluciones sostenibles basadas en hechos científicos sobre migración y salud es necesario mucho más. Un enfoque regional muestra que es necesario considerar a todos los actores, creencias, aspectos legales y formas de entender estos temas que decidirán si una determinada política se implementa.

 

Con la pandemia de coronavirus, la migración y la salud han acaparado la atención global, y se debe aprovechar este impulso. Más que nunca, los decisores políticos y los investigadores regionales y nacionales deberían implicarse en las cuestiones de migración y salud desde una óptica de derechos humanos, y se les debería dar margen para debatir sobre sus necesidades y prioridades. Mientras imaginamos nuevas soluciones para la salud global, asegurémonos de que la movilidad y la salud están en el centro de la elaboración de políticas.

Sarah Talon Sampieri

Sarah Talon Sampieri realizó estudios interdisciplinarios en ciencias de la vida en la Universidad Paris Descartes y tiene un Máster en Políticas de Salud Globales de la Universidad de Edimburgo. Su área de interés y trabajo son las políticas y la gobernanza global de la salud, especializándose en migraciones y la salud sexual y reproductiva. Se le puede contactar a través de sarah.talonsampieri@gmail.com y @saraholympia_ en Twitter.

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